Si Narciso Bonaplata (catalán) y José María Ybarra (vasco) pudieran ver la Feria de Abril de Sevilla se quedarían a buen seguro patidifusos, ¡pero, qué es ésto! exclamarían con cara de no entender nada y un poco mosqueados...
Y es que estos dos señores , sevillanos de adopción, fueron los fundadores de la otra fiesta grande la ciudad, la Feria, cuando el 25 de agosto de 1846 firmaron una proposición en la que pedían autorización al Ayuntamiento de Sevilla para celebrar una feria anual de ganado que se celebraría los días 19, 20 y 21 de abril.
Este proyecto se hace realidad al año siguiente, con una exposición de ganado en los terrenos del Prado de San Sebastián, donde permaneció hasta 1973, año en que se trasladó al barrio de Los Remedios, aquí, de momento, sigue...Ya en su primera edición, la Feria contaba con tiovivos, calesitas o cacharritos (su nombre de toda la vida), bodegones, puestos y, sí, ya estaban allí, como no, las buñoleras. El éxito obtenido permitió su continuidad.
Al año siguiente, 1848, ocurre algo increíble e impensable en nuestros días, ¡la Feria coincide con la Semana Santa! ¡¿Pero, qué me está usted diciendo?! Lo que oye, 17, 18 y 19 de abril eran, respectivamente, Lunes, Martes y Miércoles Santo. Pero claro, en aquella época no existían, cofradieramente hablando, ni el Lunes ni el Martes Santo...
El caso es que esta noche es la "noche del pescaíto" (para algunos) y la "noche del alumbrao" (para todos, aunque sea por la tele).
Y es que la Feria de Don Narciso y de Don José María no la conoce ni la madre que la parió...
El caso es que esta noche es la "noche del pescaíto" (para algunos) y la "noche del alumbrao" (para todos, aunque sea por la tele).
Y es que la Feria de Don Narciso y de Don José María no la conoce ni la madre que la parió...

